
Esos machos, los poetas
tantos y tan famosos
tan variados
tan leídos
tan aplaudidos
tan publicados
tan difudidos
tan premiados
tan destacados
tan estudiados
tan borrachos
tan enamoradizos
tan infieles
tan señoreados
terminan casi todos con la próstata en la mano y meando por un tubo.







Ésos...
Tan y tan y tan...y claro, ya poco queda por decir...tan solo que, más que por un tubo...
Más alto puede, pero más claro, imposible...Genial...
Un abrazo
Marcial