
Siempre que regreso de un café, sé que estoy triste
inmensa y profundamente triste
y entristecida además y no sé el por qué
definitivamente jamás sé, con precisión lo que es
si la luna que siempre coincide con mis escapadas a un café sola
o la poca gente que sale por un café tarde
o la pequeña brisa que se acomoda bajo mis piernas
o el pájaro que pasa rondando mis ojos
o la cigarra que elige cantar ese tema que quiero olvidar
o las calles tortuosas que me saludan sin prisa
a veces creo que es la cuenta del café
que nunca la paga un buen amor
o las fotos que encuentro en mi billetera
o las pocas tarjetas que no me gustan
porque me hacen pensar en fin de mes.






Comentarios recientes
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 2 semanas
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 1 mes
hace 2 meses
hace 3 meses